CUENTOS LAUDATO SI

¿Cómo nacieron los Cuentos Laudato Si’?

En junio de 2015, la Carta Encíclica Laudato si’, del papa Francisco, para el cuidado de la Casa Común, alimentó el sueño de la Escuela de Contemplación SALMOS, de tener una sede en el campo. Un pequeño paraíso junto a los ríos, el bosque y la fauna silvestre, en los Andes colombianos, a las afueras de Bogotá, población de Choachí (en lengua indígena: ‘chi-gua-chía’= ‘nuestro monte luna’).

Allí, grupos aprenden el arte de la contemplación, comparten sabias narraciones sobre la presencia de Dios en la humanidad y se animan en la ecología integral. La imagen de san Francisco de Asís que custodia sus jardines, inspiró el nombre de ‘Cuentos Laudato si’’. 

La Escuela es ahora la Fundación SALMOS Espiritualidad Integral, que, para el 5º. aniversario de la Encíclica, inició el ‘Concurso de Cuentos Laudato si’’, como parte de un ‘Plan de resurrección’.

Con el Portal Religión Digital, de España, se acordó extender el concurso a toda Iberoamérica, con motivo del ‘Año Laudato si’ 2020-2021’. Entonces se creó una Comunión Laudato si’, por la vinculación de la Coordinación para el Cuidado de la Casa Común, de la Arquidiócesis de Bogotá, la Red Latinoamericana de Meditación y Contemplación CONTEMPLAR y el Movimiento Católico Mundial por el Clima, de España. 

El 15 de julio, fiesta del franciscano san Buenaventura, se anunció el 1er. Concurso de Cuentos Laudato si’ 2020-2021, ‘Soñemos Nuestra Casa Común’, acogido por la agencia informativa del Vaticano, ‘Vatican News’, la prensa internacional y por organizaciones al Cuidado de la Casa Común. El 15 de septiembre en el ‘Tiempo de la Creación 2020’, se lanza formalmente el Concurso, para todo aquel que desee hacerse partícipe de ‘este cuento’. 

Creemos en los cuentos como vía para sanar la Casa Común, más aún en tiempo de pandemia; porque quienes hemos herido y enfermado la creación, estamos llamados a curarla y cuidarla. Buscamos, así, que la narrativa se convierta en una herramienta para compartir con toda la humanidad nuestros sueños, esfuerzos y trabajos.

Los Cuentos Laudato si’, se extienden por todo el mundo, y queremos que sea ¡por mucho tiempo!

Víctor Ricardo Moreno Holguín, Pbro.

Director de la Fundación SALMOS

Espiritualidad Integral